Tango es el menor de los hermanos y, sin lugar a dudas, el más problemático de la camada. Ladrón, estafador y jugador compulsivo, vive convencido de que el mundo es una partida en la que solo importa salir ganando, sin importar demasiado las reglas.
Tiene un talento innato para los juegos de azar, las apuestas y cualquier actividad que implique sacar ventaja de los demás. Ya sea mediante trucos, engaños o simples distracciones, siempre encuentra la forma de inclinar la balanza a su favor. Y si algo desaparece misteriosamente de una despensa, especialmente si se trata de jamón, lo más prudente es empezar a buscarlo a él.
Carismático a su manera, pero desesperante para cualquiera que tenga que soportarlo durante mucho tiempo, Tango posee una confianza en sí mismo que roza la arrogancia y una habilidad casi sobrenatural para meterse en problemas... y escapar de ellos antes que nadie.